Mabel y cómo empezó todo (parte 3)

No hay posibilidad de discusión. Esta es una de las mejores canciones de uno de los mejores discos de las últimas décadas. Si tenéis alguna duda solo tenéis que volver a escucharla.

Yo tenía 20 años cuando se publicó “Grace” de Jeff Buckley pero recuerdo como si fuese ayer la primera vez que escuché este disco, recuerdo la lluvia y recuerdo la soledad.

Este disco cambió por completo mi manera de escuchar y sentir la música. Esa forma tan especial de cantar, esa voz, única… Hay algo sobrecogedor en sus canciones.

La música nunca me había provocado algo así antes. Sus canciones han sido siempre un paraguas bajo la tormenta, son canciones que alivian tristezas, te desgarran y te reconfortan al mismo tiempo.

Es uno de los discos que más veces he escuchado en mi vida y al que me veo obligada a volver de vez en cuando como si allí estuviesen las respuestas a todas mis dudas existenciales. Cierro los ojos y con una facilidad extraordinaria me traslado mental y emocionalmente a aquella noche solitaria y lluviosa y a las primeras notas de Mojo Pin.